lunes, 3 de marzo de 2014

Bodas gay





Hasta hace pocas semanas, era un sueño idílico en México realizar bodas entre personas del mismo sexo. Ahora, se está planeando la posibilidad de adoptar niños, a lo que, grupos ultraconservadores de la política y demás demagogias sociales, aluden.

  La reforma al Código Civil realizada, ya permite bodas entre personas del mismo género. En algunos estados de la República Mexicana, han sido vetadas esas ideas, como en Guadalajara o Coahuila. En Francia, la primera boda gay se realizó en 2004 y, sin embargo, esto no es inclusión a una democracia minoritaria.

   ¿Por qué se aprueba esto? ¿A quién le sirve fácticamente? O en otra perspectiva... ¿para qué censurarlas?

   El mundo está controlado básicamente por patriarcados -heteros, más específicamente-, por lo que la imposición consuetudinaria es de los hombres preponderante sobre las mujeres. De los hombres con gusto hacia las mujeres, claro está. O al menos eso es lo que tratan hacer ver.

   El hecho de ganar la simpatía de grupos LGBT es meramente partidista. En el momento en que un "representante" político ayuda a estos grupos "segregados", gana la simpatía de ellos y, asimismo, un voto en potencia. "Por medio de la persuasión les doy lo que quieren para que voten por mí" es el consecuente de estas maquinaciones. Pero vaya, ¿por qué no abordar la ayuda a grupos, tales como tarahumaras, náhuatl, o más expresa y modernamente, a cholos o skinheads? La respuesta tiene connotaciones  empresariales y redituables.  Grupos marginados indígenas no tienen los recursos para aportar en un estado económicamente activo; por otra parte, un sector skinhead arremetería contra las propuestas fascistas del gobierno. Así que... ¿por qué no brindarle la oportunidad a este sector, que desembolsará el dinero que se les pida y que además, no son revoltosos?

 

   Por otra parte, se ve claramente que aquellos que dan la espalda a este tipo de boda, no lo ven de la manera económica, sino moral. Son los dueños de la manipulación costumbrista y persisten en que la Edad Media continúe. Estas personas moralistas, tratan de imponer su subjetividad sobre la de los demás. Vaya, ¿cuándo en la historia de la humanidad no ha existido esto?  La historia moral y social que "les conviene a ellos".  La moral sobre que un perro debe perseguir a un gato. Así lo estipula su moral escrupulosa y prejuiciosa. Un perro jamás, jamás será amigo de un gato ni deberá vivir en la misma casa o uno moriría -según ellos. Empero, la sociedad humana se tergiversa, se dobla y tuerce y cada vez somos más demográficamente hablando. Se debe replantear la convivencia. Antes, en camarillas, gens o tribus, sólo existía el guerrero, el chamán, el agricultor, la prostituta, el vendedor. En la historia moderna, ya se incluye a creadores de música electro o vendedores de iPhone. Astronautas. Diseñadores en Maya.

  La familia nuclear no existe. Nevermore.

   
   Un núlceo conformado por el padre, la madre, hijo e hija, gato, perro y perico, se desvaneció gradualmente. ¿Qué sucede con bodas hetero? El resultado es humanamente el mismo: divorcio. O separación. El hecho de vivir -o convivir- un hombre con una mujer, no garantiza alegría, motivación, mucho menos amor. Es cruel y sadista mantener una relación de pareja donde no hay amor. Pero es más sadista imponer institucionalmente la convivencia familiar, donde no hay amor. Es tan moralista como la corrida de toros o la caza de focas en el ártico.

   Bodas. Ya sin importancia cultural pero sí económica.

   ¿Cuál es la intencionalidad de una boda? ¿Para qué se recurre a este acto oscial, respaldado por insttuciones?

   Contrariamente a lo que se diga en abcesos sociales, la boda ha sido el el recurso primero de la posesión humana sobre alguien más -objetivamente hablando-, auqnue, vistas desde una perspectiva sentimentalista, es "la consumación del amor" puro e incondicional.

   Bodas gay. Bodas purépechas. Musulmanes o cristianas. Todas pretenden alcanzar el mismo fin: felicidad.

   O al menos eso se pretende.

   En USA hay un mayor grado en cuanto a divorcios se refiere. En Asia hay una explosión demográfica sorprendente, que incluso las bodas -o procreación- estará dentro de poco prohibidas. Como fundamento, la boda es el rito eclesiástico en el que dos personas se unen en liturgia, místicamente para interrelacionarse mente-cuerpo. Todo englobado dentro de un contrato social. De lo contrario, no estaría respaldado por las instituciones.
 

   Empero, ¿qué se respalda? ¿La unión entre subjetividades o la perpetuación social de valores hetero y consuetudinarios? Una boda no representa propiamente ya amor, mas sí comunión capitalista y resurgimiento de la posesión por la posesión misma. Los legos y nominalistas puritanos aluden al hecho de contraer "matrimonio", hombre-mujer, pero, esto no implica cómo, cuándo o dónde. Convencionalismo que ridiculiza el matrimonio, por cierto. Contraer matrimonio desnudos, saltando de un avión, en una piscina con una orca o vestidos de Chewbaca y la princesa Leia, son recursos tan absurdos, que ridiculizan la "máxima institución", que es, la familia. Y el motivo de contraer matrimonio.

   Las declaraciones de la Iglesia no presentan racionalidad y veracidad. Un hermano puede educar junto a su hermana al hijo, o entre dos tías a una sobrina, que perdió a ambos padres en un accidente.

   Ahora bien, el hecho de que dos personas del mismo sexo eduquen a un niño o que contraigan matrimonio, es meramente subjetivo. Si ambos adoptantes dan todo el amor necesario a un niño o a su pareja, no hay razones por las cuales no lo hagan. Son meramente humanos y realizan sus funciones como la montaña o el trueno. Sin embargo -siempre hay un "pero"-, la educación que el niño(s) pudiera recibir, pudiese ser que no fuese tan objetiva si, ellos, claro, no le educaran objetivamente y le instruyeran bajo imposiciones que los adoptantes, no qusieron adoptar de otras personas.

  Todo se vuelve un círculo inferencial muy complejo.

   El hecho de que personas del mismo sexo busquen matrimonio, es la misma razón por la que gobernantes, músicos o demás humanos tienen motivación: porque desean. Y el deseo es efímero. Si no es esto, dentro de poco será otra cosa más, pero la conciencia humana no cesa de desear.

   Por su parte, los homofóbicos o xenefóbicos, desean, al igual que los demás. Pero desean que estos actos no se perpetúen. Todos -sin excepción- buscan lo mismo, pero con distintas fachadas. Pero, a final de cuentas, buscan saciar sus deseos.

Todo suena a manipulación y muy pocos se dan cuenta.


*Goth Philosopher*